Esta es una de las preguntas más frecuentes que se hacen las personas que están pensando en divorciarse y tiene su origen en las primeras legislaciones sobre el divorcio que exigían acreditar causas de divorcio.

La Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifica el Código Civil y la Le Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio suprimió las causas legales de separación y divorcio en España.

Es decir, desde 2005 no es necesario alegar una causa para lograr el divorcio.

A la hora de pedir el divorcio existen dos posibilidades distintas: que la pidan los dos cónyuges a la vez o uno con el consentimiento del otro-, o que la pida uno sólo de ellos.  

La respuesta a si una persona se puede divorciar si su pareja no quiere es sí, uno no necesita el permiso del otro para divorciarse. Lo único necesario para poder divorciarse es que haya pasado un periodo de tiempo mínimo de tres meses y que uno de los miembros de la pareja quiera el divorcio.